Desde hace más de dos décadas, el vidrio y la transparencia son denominadores comunes en la obra de Alicia Antich. Este vínculo comenzó a partir de una indagación entre arte y ciencia que se extendió durante diez años. Luego aparecieron otros temas, de la mano del mismo binomio, los cuales están presentes en esta exposición en instalaciones, objetos y dibujos de los últimos seis años.
La idea de desplazamiento resulta fundamental en relación a geografías, cuerpos, naturaleza, cultura. En todo momento hay una búsqueda como derecho fundamental para hallar o resguardar un lugar de existencia y de identidad. De la imagen abstracta y general del planisferio y el mapa se pasa al espacio privado y preciso del hogar a manera de un zoom sin escalas. El formato de casa elegido por Antich (una superficie cuadrada con sus paredes y techo) funciona como significante contenedor de los objetos seleccionados para habitarlo. Ellos cobran nuevos sentidos al convivir en escenas posibles y fantásticas. Así, la racional imagen del mapa encuentra su contrapunto en casitas con aires de souvenir, poesía e infancia, congregadas en un barrio. La imaginación, parecieran decirnos, es el camino más vital para encontrar un lugar.
La transparencia, en varias producciones, recibe delicados detalles de rojos, azules y negros, que refuerzan el carácter sintético y conceptual de la obra de la artista. También la transparencia convoca brillos, luces y sombras hasta opacarse casi mágicamente al definir formas y representaciones.
El desplazamiento se presenta, por otra parte, en términos de herencia y construcción, de mundo exterior e interior, involucrando cuerpos marcados y connotados por posturas, enunciados, texturas, siendo corazas-túnicas-abrigos-siluetas. En ocasiones, hay nombres que denuncian al manifestar aquello necesitado de recuerdo: todos los ríos del mundo, escritoras de diferentes épocas. Cultura y naturaleza una y otra vez. Porque es necesario resguardarlas—oímos— para lograr asentarse en un lugar diáfano donde desear existir.
Laura Casanovas, curadora.















