Mientras caminaba por la calle reconquista, un poco desorientado, casi perdido, buscando la Galería de Arte para la cual debía curar una exposición me acorde de una frase de Walter Benjamín que había leído no hace mucho: “ Importa poco no saber orientarse en una ciudad.
Perderse, en cambio, en una ciudad como quien se pierde en un bosque, requiere aprendizaje.”
Deambulando un rato, sin darme cuenta di con la galería Imaginario. Muy amablemente su directora me puso al tanto de la muestra: diez artistas, que han elegido el papel como soporte deberán presentar obras que evoquen el aura de una zona emblemática de Bs As. en este caso Retiro, zona en la que se encuentra la galería. “Retiro Imaginario será el nombre de la muestra.
Un tema por encargo pone a prueba la plasticidad del artista, para hacer entrar en su vocabulario ya adquirido, formas nuevas, reconocer algo distinto en un espacio que creíamos conocer. Ser otro sin dejar de ser uno. Devenir Plaza- torre- escultura,- jacarandás y acacias, “cuyas piadosas curvas atenúan la rigidez de la imposible estatua”, dijo Borges, ese vecino de lujo que alimenta el imaginario del barrio en ese bello poema que se llama Plaza San Martin. Más allá de la vieja estación de trenes, hoteles para todos los gustos y bolsillos, cortes y quebradas en la esquina de Florida y ´Paraguay, y en esa esquina también ,el Florida Garden, lugar de encuentro de los artistas que el sábado lo tenían y aùn hoy algunos lo mantienen, como su faro matinal, para ir después al mítico Bar o Bar ( fundado por Yuyo Noé en 1969), a terminar el día entre chismes de la vida, del arte y los artistas, todo rociado con un buen vino o cerveza . No nombré el Di Tella que fue la cocina del arte argentino e internacional en los años sesenta, ni los contrastes de una zona, donde el distrito financiero linda con la villa 31, ni otras escenas que no tienen cabida en el breve texto de esta presentación .
Texto curatorial
Eduardo Medici























