Pero, ¿qué pasa cuando la palabra atraviesa el hacer del artista? ¿Y qué pasa cuando una obra de arte aborda el lenguaje en una dimensión visual?
El artista teje sus propios hilos. Fusiona el contenido semántico con la estética trascendiendo las barreras de la lingüística.
La obra deviene en un relato visual que revela narrativas ocultas. Las palabras convertidas en obra provocan pensamientos y desencadenan nuevas ideas. Éstas son moldeadas y reinterpretadas como testimonios gestuales, creando armonías que resuenan en la mente del que ve.
El punto de convergencia es la riqueza y la complejidad de la palabra, que nos recuerda que la comunicación es una forma de arte en constante evolución. (Tiziana Manero)
Monika Golla, presentando su serie “Lost & Found”
Silvia Ventura, presentando su serie “Librotecas”
Texto curatorial Tiziana Manero










