Imágenes de ideas
Beatriz de la Rúa presenta su nueva exposición en Galería Imaginario, con curaduría de Dardo Flores.
Del 6 al 21 de agosto de 2026, Galería Imaginario presenta Imágenes de ideas, exposición de la artista Beatriz de la Rúa, con curaduría de Dardo Flores. La inauguración se realizará el jueves 6 de agosto, de 18 a 20:30 h, en Paraguay 423, Retiro, Ciudad de Buenos Aires.
En esta muestra, la artista despliega un universo visual en el que la creación artística aparece como una fuerza vital y como testimonio de una conexión profunda entre el arte y el alma. A través de diversas técnicas pictóricas, su obra propone una experiencia emocional en la que el proceso creativo funciona como medio para dar forma a sensaciones, gestos e intuiciones.
El texto curatorial de Dardo Flores, titulado ¿Qué tiempo merece un gesto?, acompaña la muestra y abre una reflexión sobre la temporalidad de la imagen, la intensidad del hacer y la potencia expresiva del acto pictórico.
Exposición: Imágenes de ideas
Artista: Beatriz de la Rúa
Curaduría: Dardo Flores
Inauguración: jueves 6 de agosto de 2026, de 18 a 20:30 h
Fechas: del 6 al 21 de agosto de 2026
Lugar: Galería Imaginario, Paraguay 423, Retiro, Ciudad de Buenos Aires
Horario: miércoles a viernes, de 11 a 18 h
“No niego mi esencia, perdurará mi gesto”
Anónimo
¿Qué tiempo merece un gesto?
¿Qué pasaría si en una sola línea se encontrara el universo? ¿Si un simple gesto escondiera la fuerza de un rayo? ¿Si un instante guardara celosamente un secreto? ¿Y si en el contraste entre el blanco y el negro estuviera oculta la esencia de la verdad? Cómo podemos comprender un mundo donde una pincelada encierra el todo, donde la pureza del gesto se traduce en una mancha que parece infinita.
¿Cómo lograr ver y descifrar el eco de una acción atrapada en un instante efímero, que se posa y perdura sobre un soporte tan frágil y poético como el papel o la tela?
Las metáforas latentes y las imágenes tangibles en un dibujo o pintura de Beatriz de la Rúa parecen inagotables. Resulta imposible encontrar respuestas absolutas o verdades objetivas que puedan añadirse a la estética de una artista tan auténtica. Su obra nos sitúa en un escenario único, ofreciéndonos un guiño constante dentro de un universo estético donde la poética actúa como brújula.
Para conectarse plenamente con la obra de Bea, es necesario liberarse de todos los preconceptos. Ser o no ser: esa es la esencia que ella crea, muestra, enseña, moldea y perpetúa en los soportes que elige. Surge, entonces, la pregunta: ¿cómo encuadrar la obra de una creadora tan sensible al instante, al gesto, a lo poético y al acto coherente de compartir su sueño hecho trazo? Así su arte es como un ensueño continuo, un espacio sin restricciones de tiempo ni lugar que nos envuelve por completo.
La artista presenta una selección de dibujos y pinturas, no con timidez, sino con la fuerza de una identidad definida. En cada trazo se refleja el espíritu de la tinta, transmitiendo seguridad y autenticidad, cualidades propias de quien domina su oficio. En este espacio creativo abundan las posibilidades; no existen fronteras. Su trabajo combina azar, pragmatismo y la huella única de aquel que comprende profundamente la materia y el soporte sobre el que se expresa.
Las obras que conforman esta exposición, titulada «Imágenes de ideas», el eje central es el instante mismo del acto creativo. La artista, en pleno dominio de su lenguaje y medio, traduce su dedicación a horas de paciente reflexión, toma de decisiones y selección precisa del momento adecuado para la ejecución de su obra. Así, se materializan dibujos y pinturas elaborados sobre soportes nobles como el papel de arroz y la tela.
De la Rúa nos ofrece una visión amplia de su prolífica producción, desde hace tiempo, se ha sumergido en los preceptos de la monocromía armónica en busca de respuestas, donde la estética trasciende ser solo una elección para convertirse en un posicionamiento como creadora, además de una expresión poética. Verdades efímeras que perduran en el eco, resonando de manera tangible en el presente.
El carácter del blanco es respetado, adaptándose a diversas perspectivas y licencias poéticas para moldear la obra con la intención de alcanzar la estética deseada. Mantiene una objetividad libre de excesos innecesarios, priorizando el instante único del gesto. La obra encuentra su equilibrio entre figura y fondo, en una simbiosis que evoca tanto el silencio como el grito, según la percepción de quien la contemple, la intérprete y se impulse por las poéticas intangibles de lo eterno. Beatriz de la Rúa ¿requiere alguna introducción? Después de tantos instantes donde su gesto monocromático se ha hecho presente.
Dardo Fabián Flores
Curador